Acceso usuarios
Encuesta
¿Cuántos animales tienes?
 

Se trata de una enfermedad parasitaria producida por Leishmania infantum, un protozoo sanguíneo,  que se transmite en la región mediterránea a través de la picadura del mosquito (flebotomo). Hay más de una decena de especies de flebotomos entre las cuales sólo dos son transmisoras eficaces de la leishmaniosis (P. perniciosus y P. ariasi). Únicamente las hembras de estos flebotomos transmiten la leishmaniosis. Una hembra pica normalmente 3-4 veces antes de morirse, pudiendo  contagiar hasta 2-3 perros en este intervalo.

Existe en España una alta prevalencia de esta enfermedad, en parte por la difícil erradicación del vector de transmisión y su alta adaptabilidad al clima peninsular, en parte debido al progresivo incremento de animales portadores no detectados. Las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.

Afecta a animales vertebrados (como amastigote), y se transmite vía indirecta mediante el mosquito (donde se alberga en forma de promastigote), y no directamente mascota a mascota, además está catalogada como zoonosis, es decir, puede producir en personas (sobre todo niños, ancianos, personas inmunodeprimidas) la manifestación de la enfermedad, ya que está condicionada por la respuesta inmunitaria eficaz el que se dé la aparición o no de síntomas.

Los especímenes de Leishmania muestran dos morfologías durante su ciclo vital:

Promastigote, alargada con un cilio anterior, en el intestino del vector (mosquito).

Amastigote, esférica y con un cilio muy corto, sólo  apreciable en el microscopio eléctrónico, que se reproduce dentro de macrófagos y células del sistema retículoendotelial del huésped vertebrado.

Las infecciones se producen en la piel (Leishmania cutánea), piel y mucosas (Leishmania mucocutánea) o en los órganos (Leishmania visceral).

El extenso periodo de riesgo de contagio durante el año en climas templados (como es la zona costera), fundamentalmente a partir del mes de abril hasta octubre, hace que debamos maximizar nuestra vigilancia y control para evitar la infestación de nuestros amigos de cuatro patas.

Las zonas boscosas, con humedales o aguas estancadas, jardines..etc, son refugio del vector de transmisión.

Se hallan en el mercado múltiples productos que actúan de repelentes frente a la picadura del mosquito, no dude en consultarnos a la hora de elegir el más adecuado para su mascota.

Normalmente, la leishmania tiene un periodo de incubación de unos 3-18 meses, a partir del cual empezará a dar síntomas muy diversos en nuestro animal de compañía, desde adelgazamiento y falta de apetito, hasta mal pelaje y alopecias, problemas oculares, renales, hepáticos, en función del tipo de afectación, es decir, si es visceral o cutánea.

Por ello, es conveniente determinar cuanto antes si nuestro amigo está infectado, pues existen tratamientos eficaces hoy en día, pero la respuesta dependerá del grado de enfermedad que presente.

Cuando se tienen sospechas de que un animal padece leishmaniosis se utilizan varias pruebas al mismo tiempo a fin de asegurar el diagnóstico, entre ellas podemos citar la toma de muestras de la médula ósea o ganglio linfático a fin de visualizar el parásito, pruebas serológicas (IFI o ELISA) para controlar el grado de respuesta inmunitaria que el animal presenta y proteinograma.

En zonas endémicas de leishmaniosis canina, los perros, de forma rutinaria, se controlan anualmente mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio.

Una vez realizado un tratamiento de choque, proseguiremos controles periódicos (análisis sanguíneos) , ya que actualmente no se ha conseguido un tratamiento que erradique 100% este parásito, lo que lo convierte en una enfermedad crónica, es decir, el parásito permanece en el perro, con lo cual nuestra mascota convivirá a lo largo de su vida, en la mayoría de los casos llevando una vida normal, aunque las recaídas dependerán del estado inmune del paciente.

El conocimiento de esta enfermedad y la concienciación del propietario será fundamental para ayudar a minimizar el porcentaje de casos de animales infectados. Por tanto, si tiene alguna duda, no dude en consultarnos, le atenderemos con gusto.


Ángeles Martínez Martínez

Veterinaria

Clínica Veterinària Orpesa Gat i Gos

 

Copyright © 2010 Orpesa Gat i Gos